La Giralda es la torre que se ve desde casi cualquier punto de Sevilla y la imagen más reconocible de la ciudad, pero conviene aclarar qué es exactamente: no es un monumento independiente, sino el campanario de la Catedral de Sevilla. Su parte inferior fue el alminar de la antigua mezquita almohade del siglo XII y, tras la conquista cristiana, se le añadió un cuerpo de campanas en el siglo XVI. De ahí su silueta tan particular, mitad islámica y mitad renacentista.
Como forma parte del recinto catedralicio, se visita con la misma entrada que la Catedral y se sube desde su interior. Si quieres conocerla sin ocuparte del transporte ni de las reservas desde la Costa del Sol, puedes hacerlo con una excursión a Sevilla con entradas a la Catedral y la Giralda de un día.
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Historia y arquitectura de la Giralda

La Giralda se levantó como alminar de la mezquita mayor almohade de Sevilla, cuando la ciudad era capital administrativa de al-Ándalus. La mezquita la inició en 1172 el califa Abú Yaqub Yusuf, y fue su hijo Abu Yusuf Ya'qub quien ordenó levantar el alminar en 1184.
El cuerpo de ladrillo que forma la mayor parte de la torre es de esa época y está decorado con paños de sebka, las redes de rombos características de la arquitectura almohade. Es una obra hermana de la Kutubía de Marrakech y de la torre Hassan de Rabat, levantadas por los mismos constructores.
Tras la conquista cristiana de la ciudad en 1248, la mezquita se consagró como catedral y la torre se conservó para usarse como campanario. En el XVI. Jahrhundert, el arquitecto Hernán Ruiz II, conocido también como el Joven, añadió el cuerpo de campanas y el remate que vemos hoy, integrando el lenguaje renacentista sobre la base almohade y coronándolo con el Giraldillo.
Esa lectura es fácil de hacer desde la calle: el tramo inferior, de ladrillo y proporciones macizas, corresponde al alminar original; a partir de cierta altura cambian el material y el ritmo de los vanos, señal del añadido cristiano. La torre alcanza cerca de cien metros de altura y su campanario reúne 24 Glocken. En su día fue uno de los alminares más altos del mundo islámico.
Del conjunto original de la mezquita solo se conservan hoy la propia Giralda y el Orangenbaum-Hof. El interior de la torre responde a la austeridad del movimiento almohade: apenas hay ornamentación, solo el volumen desnudo de la fábrica de ladrillo.
El Giraldillo, la veleta que da nombre a la torre
En lo más alto está el Giraldillo, una escultura de bronce que funciona como veleta y que da nombre a la propia Giralda. Representa el Triunfo de la Fe y sostiene un estandarte que gira con el viento, de ahí el nombre. Se instaló en el siglo XVI como remate del cuerpo de campanas y mide más de tres metros de altura.
La figura que corona la torre hoy es una réplica: el Giraldillo original fue restaurado y se conserva protegido. Pese a su tamaño y su peso, está concebida para moverse con facilidad y señalar la dirección del viento, lo que la convierte en una de las veletas monumentales más grandes que se conservan.
Subir a la Giralda: cómo es la subida y las vistas

Lo más característico de subir a la Giralda es que no se hace por escaleras, sino por 35 rampas. Según la tradición, se diseñaron así para que se pudiera ascender a caballo hasta lo alto del alminar, y son las mismas que se utilizan hoy. Eso hace la subida bastante más llevadera de lo que cabría esperar en una torre de esta altura; solo el último tramo, ya en el cuerpo de campanas, se salva con unos pocos escalones.
Desde el campanario se obtiene la mejor panorámica del casco histórico: las cubiertas de la Catedral a tus pies, el Königlicher Alcazar y sus jardines, la Torre del Oro, el Guadalquivir y el barrio de Triana al otro lado, con la Plaza de España asomando hacia el sur.
El espacio del mirador es reducido y el aforo está controlado, así que en los momentos de mayor afluencia puede haber que esperar turno para asomarse a cada lado. Subir a primera hora o a última de la tarde suele dar una experiencia más tranquila y mejor luz para las fotos.
Horario, precio y entradas

La Giralda se visita dentro del recinto de la Catedral y comparte con ella horario, entrada y acceso, por lo que no existe un ticket independiente para subir a la torre. La subida arranca desde el interior del templo, una vez dentro.
Hay franjas de acceso gratuito con aforo limitado y reserva previa, pero tanto esos horarios como las tarifas y los días cambian según la temporada, así que lo fiable es consultar la información vigente en la web oficial de la Catedral antes de la visita. En temporada alta conviene comprar la entrada con antelación, porque el aforo de la torre es limitado y las colas se alargan.
Un detalle práctico: el acceso a la subida se cierra un rato antes que la Catedral, para poder vaciar la torre al final de la jornada. Si viajas con poco tiempo o prefieres no encargarte de las reservas, una visita organizada resuelve la entrada y el acceso en un solo paso.
La Giralda y la Catedral de Sevilla
Una duda habitual es si la Giralda y la Catedral son lo mismo. No exactamente: la Kathedrale es el templo, la mayor catedral gótica del mundo, y la Giralda es su campanario. Forman un único conjunto monumental, declarado Patrimonio de la Humanidad por la Unesco en 1987 junto al Real Alcázar y el Archivo de Indias, y se visitan en un mismo recorrido.
Dentro del templo hay otros puntos que no conviene perderse: el Orangenbaum-Hofdie Hochaltarbild —el mayor retablo gótico del mundo—, el Chor, las capillas, con la Königliche Kapelle a la cabeza, y las portadas, entre ellas la Puerta del Príncipe und die Puerta del Perdón.
Y una parada obligada: el sepulcro de Cristóbal Colón, en la nave junto a la Puerta del Príncipe, con el féretro sostenido en alto por cuatro heraldos que representan los reinos de Castilla, León, Aragón y Navarra. En la Capilla Real, por su parte, reposan los restos de Fernando III, Alfonso X y Beatriz de Suabia.
La visita conjunta lleva entre hora y media y dos horas, contando el interior y la subida a la torre. Puedes ampliar la información en nuestra guía de Kathedrale von Sevilla, y si vas a pasar el día en la ciudad, lo lógico es combinarla con el Königlicher Alcazar, que queda enfrente.
Qué ver cerca de la Giralda
La Giralda está en el corazón del casco histórico, así que encadena bien con el resto de visitas del centro:
- Königlicher Alcazar: justo enfrente, el palacio real en uso más antiguo de Europa, con sus patios mudéjares y sus jardines.
- Viertel Santa Cruz: la antigua judería, pegada a la Catedral, de calles estrechas y plazas recogidas.
- Plaza de España: a unos quince minutos andando, en el Parque de María Luisa.
- Triana: cruzando el Guadalquivir, el barrio de la cerámica y el flamenco.
Para organizar la jornada completa puedes consultar nuestra guía de lugares imprescindibles de Sevilla o la de qué ver en Sevilla en un día.
Ausflüge nach Sevilla von Málaga aus
Si vienes desde Málaga o la Costa del Sol y quieres aprovechar la jornada, estas son las excursiones disponibles, con transporte, guía acompañante y, según la modalidad, entradas a la Catedral y la Giralda o al Real Alcázar:
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Ausflug nach Sevilla von Malaga aus€39,00Bewertet mit 4.87 von 5, basierend auf 61 Kundenbewertungen
Preguntas frecuentes sobre la Giralda
¿Por qué es famosa la Giralda?
La Giralda es famosa porque fue el alminar de la antigua mezquita almohade del siglo XII y, tras la conquista cristiana, se convirtió en el campanario de la Catedral de Sevilla. Esa mezcla de arquitectura islámica y renacentista, junto con sus casi cien metros de altura y su silueta, la han convertido en el símbolo de la ciudad.
¿Qué hay dentro de la Giralda?
En el interior de la Giralda no hay salas ni museo, sino una sucesión de 35 rampas que ascienden hasta el cuerpo de campanas. Se construyeron así para poder subir a caballo en época almohade, y hoy son el camino por el que se accede al campanario y al mirador superior. El interior es muy austero, en línea con los principios del movimiento almohade.
¿Qué hay en la punta de la Giralda?
En la punta está el Giraldillo, una escultura de bronce que funciona como veleta y que da nombre a la torre. Representa el Triunfo de la Fe, mide más de tres metros, sostiene un estandarte que gira con el viento y remata el cuerpo de campanas añadido en el siglo XVI. La pieza que se ve hoy es una réplica: la original se conserva protegida tras su restauración.
¿Se puede subir a la Giralda?
Sí. El ascenso se hace por 35 rampas en lugar de escaleras, lo que lo hace bastante llevadero, y el acceso está incluido en la entrada a la Catedral de Sevilla, desde cuyo interior arranca la subida. Conviene reservar con antelación en temporada alta por el aforo limitado, y tener en cuenta que el acceso a la torre cierra antes que el templo.
¿Dónde está la tumba de Cristóbal Colón en la Catedral de Sevilla?
El sepulcro de Cristóbal Colón está en la nave de la Catedral, junto a la Puerta del Príncipe, con el féretro sostenido en alto por cuatro heraldos que representan los reinos de Castilla, León, Aragón y Navarra. No se encuentra en la Capilla Real, donde reposan los restos de Fernando III, Alfonso X y Beatriz de Suabia.





