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10 imprescindibles del barrio de Santa Cruz de Sevilla

Tabla de contenidos

El barrio de Santa Cruz es el antiguo barrio judío de Sevilla y, hoy, su zona más visitada. Ocupa el espacio que queda entre la Catedral y el Alcázar, con calles estrechas, plazas pequeñas y casas encaladas que conservan el trazado medieval de la antigua judería. Si te preguntas qué ver en el barrio de Santa Cruz, la respuesta no es un único monumento, sino un recorrido a pie por plazas, jardines y rincones que se suceden en pocos metros.

Caminarlo lleva una mañana o una tarde, y se combina bien con la visita a los grandes monumentos del entorno. Si vienes desde la Costa del Sol y prefieres resolver el transporte y la planificación, puedes plantearlo como una excursión organizada a Sevilla y dedicar el tiempo libre a este barrio. A continuación, los diez puntos que vale la pena fijar en la ruta.

1. La Plaza del Triunfo

La Giralda y la Catedral vistas desde la Plaza del Triunfo de Sevilla
Vistas de la Catedral desde la Plaza del Triunfo.

La Plaza del Triunfo es la puerta de entrada natural al barrio y uno de los conjuntos monumentales más concentrados de la ciudad. Aquí confluyen la Catedral con la Giralda, el Archivo General de Indias y la fachada principal del Alcázar. Su nombre viene del monumento al Triunfo que se instaló para conmemorar que el edificio de la Catedral no resultó dañado por el terremoto de Lisboa de 1755.

Es el punto donde la mayoría de visitas arrancan, porque desde aquí se accede tanto a los grandes monumentos como a las primeras calles de Santa Cruz. Muy cerca tienes la Catedral de Sevilla, parada obligada si dispones de tiempo para entrar.

2. Los Reales Alcázares

Patio de las Doncellas de los Reales Alcázares de Sevilla
El Patio de las Doncellas en los Reales Alcázares.

Los Reales Alcázares son el palacio real en uso más antiguo de Europa y uno de los conjuntos que explican la historia del barrio. Levantados sobre fortificaciones musulmanas y ampliados por los reyes castellanos, combinan estilos mudéjar y gótico con añadidos renacentistas, manieristas y barrocos de reformas posteriores. Reúnen patios como el de las Doncellas, salones, baños y unos jardines extensos que se asoman al propio barrio de Santa Cruz, y siguen siendo residencia de la familia real española cuando visita Sevilla.

La entrada está en la Plaza del Triunfo y conviene reservar con antelación, sobre todo en temporada alta. Si quieres preparar la visita con detalle, consulta la guía de el Real Alcázar de Sevilla antes de ir.

3. Iglesia de Santa María la Blanca

Interior barroco de la Iglesia de Santa María la Blanca de Sevilla
Interior de la Iglesia de Santa María la Blanca.

A pocos metros de la entrada al barrio se encuentra la Iglesia de Santa María la Blanca, que resume por sí sola las capas históricas de la zona: fue mezquita, después sinagoga y finalmente templo cristiano. Las reformas sucesivas, sobre todo la del siglo XVII, borraron los restos árabes y judíos visibles, pero dejaron un interior que sorprende por las yeserías barrocas que cubren las bóvedas, de una densidad poco habitual.

Hoy es también sede de la Hermandad del Rosario de Nuestra Señora de las Nieves. La entrada es libre y la visita es breve, lo que la convierte en una parada cómoda dentro del recorrido y una buena forma de entender el pasado de la judería antes de seguir.

4. Calle Mateos Gago

La Giralda asomando al fondo de la calle Mateos Gago de Sevilla
Vista de la Giralda desde la calle Mateos Gago.

La calle Mateos Gago es uno de los ejes del barrio y la vía que conecta la zona de la Catedral con el corazón de Santa Cruz. Desde ella se obtiene una de las vistas más reconocibles de la Giralda asomando entre los edificios, una perspectiva que aparece en buena parte de las fotografías del barrio. Sus terrazas quedan a la sombra de los naranjos y concentra bares de tapas, cervecerías clásicas y comercios, por lo que funciona como punto de descanso a media ruta.

Si buscas dónde parar, tres clásicos de la calle y su entorno: la Bodega Santa Cruz, también conocida como Las Columnas; el Bar Giralda, que conserva unos baños árabes en su interior; y la Taberna Belmonte. Es una calle transitada, sobre todo a mediodía y por la tarde, así que conviene recorrerla sin prisa para apreciar las perspectivas hacia la torre.

5. Plaza de Doña Elvira

La Plaza de Doña Elvira es una de las plazas más representativas del barrio: pequeña, rodeada de naranjos, con jardines, bancos de azulejos sevillanos y una fuente en el centro. Estuvo vinculada a corrales de comedias en el Siglo de Oro y aparece asociada a la leyenda de Doña Inés, del Tenorio. Es uno de los rincones que los sevillanos más aprecian.

Es un buen lugar para hacer una pausa a la sombra antes de seguir hacia las plazas siguientes. Y si quieres alargar el paseo por las calles más fotogénicas del barrio, merece la pena desviarse por la calle de las Cruces o por la calle Santa Marta, dos de las más recogidas de la judería.

6. Hospital de los Venerables

Iglesia de los Venerables con sus frescos en las bóvedas, en Sevilla
La Iglesia de los Venerables, dentro del Hospital de los Venerables.

El Hospital de los Venerables es uno de los edificios barrocos más completos de Sevilla, declarado Bien de Interés Cultural. Fundado en el siglo XVII como residencia para sacerdotes ancianos, está en la plaza de los Venerables, en pleno barrio, y conserva un patio central con fuente hundida y una iglesia decorada con frescos en bóvedas y cúpula, entre los que destaca el célebre trampantojo.

Patio central con fuente hundida del Hospital de los Venerables de Sevilla
El patio central del Hospital de los Venerables, con su fuente hundida.

En sus salas se encuentra el Centro Velázquez, con obras del pintor y de otros maestros del barroco sevillano como Murillo; entre ellas destaca Santa Rufina. El edificio acoge además representaciones de teatro y conciertos. La entrada general cuesta 12 €, y conviene consultar horarios y descuentos en la web oficial del Hospital de los Venerables. Está a poca distancia de la Plaza de Doña Elvira.

7. Plaza de Santa Cruz

Cruz de la Cerrajería en el centro de la Plaza de Santa Cruz de Sevilla
La Cruz de la Cerrajería, en la Plaza de Santa Cruz.

La Plaza de Santa Cruz da nombre al barrio y ocupa el solar de la antigua iglesia que fue demolida durante la ocupación francesa. En su centro, entre naranjos, destaca la Cruz de la Cerrajería, una pieza de forja de 1692 trasladada hasta aquí.

Aquella iglesia desaparecida guarda una curiosidad: en ella estuvo enterrado el pintor Bartolomé Esteban Murillo. Al trasladarse la parroquia, sus restos quedaron sepultados en el solar, como recuerda una placa en una de las fachadas de la plaza. Desde aquí se accede directamente a los Jardines de Murillo, lo que la convierte en una bisagra natural entre el casco del barrio y la zona ajardinada.

8. Jardines de Murillo

Monumento a Cristóbal Colón en los Jardines de Murillo de Sevilla
Monumento a Cristóbal Colón en los Jardines de Murillo.

Los Jardines de Murillo cierran el barrio por su lado este, junto a las murallas del Alcázar, y de hecho antes formaban parte de los propios Reales Alcázares. Son un paseo arbolado con pequeñas glorietas, fuentes, bancos de azulejos y el monumento a Cristóbal Colón, que aprovecha la sombra de palmeras y árboles altos.

Se catalogaron como Bien de Interés Cultural en 2002, de forma conjunta con el contiguo Paseo de Catalina de Ribera. Llevan el nombre del pintor Bartolomé Esteban Murillo, vinculado al barrio, y son un buen punto para terminar la mañana. Si quieres conocerlos a fondo, tenemos una guía dedicada a los Jardines de Murillo.

9. Plaza de los Refinadores (Don Juan Tenorio)

La Plaza de los Refinadores se encuentra entre los Jardines de Murillo y la salida del barrio, muy cerca de la Plaza de Santa Cruz. Ocupa un espacio que hasta el siglo XIX estuvo cubierto por la antigua muralla, en el tramo que conducía a la desaparecida Puerta de la Carne.

Es una plaza ajardinada con naranjos y palmeras que preside una estatua de Don Juan Tenorio, el personaje literario que José Zorrilla situó en Sevilla. La escultura recuerda el peso que la ciudad tiene en esa obra y conecta con la Plaza de Doña Elvira, también ligada a la leyenda. Es un espacio tranquilo, menos transitado que el entorno de la Catedral.

10. La Casa de Pilatos

Patio principal de la Casa de Pilatos de Sevilla con sus azulejos
El patio principal de la Casa de Pilatos.

La Casa de Pilatos queda en el límite del barrio, ya hacia el norte, y es uno de los palacios nobiliarios más importantes de Sevilla, considerado uno de los edificios más emblemáticos de la arquitectura civil andaluza del siglo XVI. Combina arquitectura mudéjar, renacentista italiana y gótica en torno a un patio principal con una de las mejores colecciones de azulejos del siglo XVI de la ciudad.

Conserva jardines, una escalera monumental, salones decorados y una notable colección de escultura romana. Fue residencia de los duques de Medinaceli y hoy es sede de la Fundación Casa Ducal de Medinaceli. La visita es de pago y permite recorrer la planta baja por libre y la superior con guía. Está algo separada del núcleo de Santa Cruz, así que conviene dejarla para el final del recorrido.

Cómo llegar al barrio de Santa Cruz

El barrio de Santa Cruz está en pleno centro histórico de Sevilla, junto a la Catedral y el Alcázar, de modo que se llega andando desde casi cualquier punto del casco antiguo. La parada de tranvía más cercana es Archivo de Indias, en la Avenida de la Constitución, a un par de minutos de la Plaza del Triunfo. Quien llegue en coche debe aparcar fuera, ya que el barrio es peatonal y de calles muy estrechas; los aparcamientos públicos del entorno del Paseo de Colón o de la zona del Prado de San Sebastián son las opciones habituales.

Para el recorrido conviene calzado cómodo, porque el pavimento es de adoquín y las calles tienen muchos quiebros. Una mañana basta para ver los puntos principales, aunque si se quiere entrar a la Casa de Pilatos, al Hospital de los Venerables o al Alcázar hay que sumar el tiempo de cada visita. La mejor manera de recorrer el barrio es siempre a pie, sin un orden rígido, dejándose llevar por las calles que conectan unas plazas con otras.

Preguntas frecuentes

¿Qué ver en el barrio de Santa Cruz de Sevilla?

Los imprescindibles son la Plaza del Triunfo, los Jardines de Murillo y la Casa de Pilatos, además de plazas como la de Doña Elvira o la de Santa Cruz y las calles estrechas del antiguo barrio judío. El recorrido se hace a pie en una mañana y se combina bien con la visita a la Catedral y al Alcázar.

¿Merece la pena visitar el barrio de Santa Cruz?

Sí. Es la zona más característica del centro histórico de Sevilla y reúne en pocos metros monumentos, plazas y jardines. Al estar junto a la Catedral y el Alcázar, se integra fácilmente en cualquier visita a la ciudad sin necesidad de desplazamientos largos.

¿Por qué se llama barrio de Santa Cruz?

El barrio toma el nombre de la antigua iglesia de Santa Cruz, levantada sobre la que fue la judería de Sevilla tras la conquista cristiana. Esa iglesia fue demolida durante la ocupación francesa y hoy su solar es la actual Plaza de Santa Cruz, que da nombre al conjunto.

¿Cómo llegar al barrio de Santa Cruz?

Está en el centro histórico de Sevilla, junto a la Catedral y el Alcázar, por lo que se llega a pie desde casi cualquier punto del casco antiguo. La parada de tranvía más cercana es Archivo de Indias y, al ser un barrio peatonal de calles estrechas, lo mejor es recorrerlo caminando.

Si quieres ampliar la ruta más allá de este barrio, revisa qué ver en Sevilla y consulta toda la información práctica de la ciudad en la página de Sevilla.

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